En un mundo donde el sector del transporte está dominado por grandes corporaciones, la historia de la Cooperativa Los Conductores (TDC) en Nueva York surge como un faro de esperanza. Esta iniciativa, impulsada por un grupo de conductores, busca redefinir la relación entre trabajadores y empresas de transporte, ofreciendo una alternativa más justa y equitativa. ¿Cómo puede una cooperativa cambiar las reglas del juego en un mercado liderado por gigantes como Uber y Lyft?
La historia detrás de TDC: un camino hacia la justicia social
Ken Lewis, uno de los cofundadores de TDC, creció en la isla de Granada, donde vivió de cerca las repercusiones de la revolución de 1979. En sus palabras, recordó el poder transformador de las cooperativas: “Recuerdo que el poder de las cooperativas, las personas que reciben la tierra, convirtiendo lugares que eran estériles en lugares productivos”. Esta experiencia lo llevó a Nueva York, donde, además de estudiar en una escuela de posgrado, comenzó a conducir un taxi.
Años más tarde, Lewis se encuentra en una posición única para llevar a cabo su visión de justicia social a través de la cooperativa. Junto con sus cofundadores, ha diseñado un modelo de negocio que desafía la explotación inherente a las plataformas de transporte existentes.
La propuesta de TDC: una alternativa al modelo tradicional
La Cooperativa Los Conductores se propone ser la primera plataforma de viajes compartidos en Nueva York que sea propiedad de los propios conductores. Esta iniciativa no solo busca competir con Uber y Lyft, sino que pretende desmantelar el modelo explotador que caracteriza a estas empresas. Según Lewis, “la forma en que se organiza el modelo Uber es extractiva. Saca el dinero y no devuelve mucho. Imagine una empresa que no tiene ganancias, pero que ha creado multimillonarios. Ese dinero proviene de los conductores”.
En este sentido, TDC se plantea un enfoque radicalmente diferente:
- Propiedad colectiva: los conductores son propietarios y, por lo tanto, beneficiarios directos de sus esfuerzos.
- Menor comisión: la cooperativa planea quedarse solo con el 15% de cada viaje, en comparación con el 25% que toma Uber.
- Mejores ganancias: se proyecta que los conductores pueden ganar entre un 8% y un 10% más por cada viaje.
- Distribución de beneficios: cualquier ganancia restante al final del año se redistribuirá entre los conductores como dividendos.
El impacto de la clasificación de los conductores: un análisis crítico
Una de las cuestiones más críticas en el sector del transporte es la forma en que las empresas clasifican a sus conductores. En lugar de ser considerados empleados, estos son clasificados como “autónomos”, lo que les transfiere gran parte del riesgo y los costos asociados con su trabajo. Erik Forman, un activista laboral, ha sido testigo de esta realidad devastadora, donde los conductores deben asumir gastos considerables, desde el mantenimiento de sus vehículos hasta la atención sanitaria.
Este modelo ha llevado a muchos conductores a una situación precaria, en la que deben elegir entre cumplir con sus obligaciones financieras y su seguridad personal. Alissa Orlando, otra de las cofundadoras de TDC, comparte su experiencia trabajando en Uber, describiendo un entorno donde los conductores eran vistos más como recursos que como socios. “Llamamos a los socios de los conductores en la medida en que nos ayudaron a mantener el estatus regulatorio favorable, pero nunca fueron socios”, explica Orlando.
Un cambio en la mentalidad: de la explotación a la colaboración
La Cooperativa Los Conductores representa un cambio de paradigma en la forma en que se percibe y se organiza el trabajo en la economía colaborativa. El enfoque de TDC se basa en la colaboración y la solidaridad entre los conductores, en lugar de la competencia y la explotación. Este cambio es especialmente relevante en el contexto actual, donde muchos conductores se enfrentan a desafíos sin precedentes debido a la pandemia de COVID-19.
Mohammad Hossen, un conductor que forma parte de la junta asesora de la cooperativa, ha observado cómo la crisis sanitaria ha acentuado la urgencia de este proyecto. “Al final del día, no tienen vida, no hay seguridad, no hay futuro. Nos damos cuenta de eso, y sufrimos”, sentencia Hossen.
Un modelo de negocio sostenible y ético
A diferencia de las grandes corporaciones que invierten miles de millones en marketing y publicidad, TDC busca construir su base de conductores a través del boca a boca y de la comunicación directa con la comunidad. Esta estrategia no solo es más económica, sino que también fomenta un sentido de pertenencia y compromiso entre los miembros de la cooperativa.
Además, al unir fuerzas, los conductores de TDC pueden aprovechar su poder adquisitivo colectivo para reducir costos en áreas como:
- Gasolina
- Seguros
- Mantenimiento del vehículo
Esta colaboración se traduce en un aumento de las ganancias de los conductores, permitiéndoles enfrentar mejor los desafíos económicos que enfrentan en el día a día.
El futuro de TDC: planes de expansión y sostenibilidad
La Cooperativa de Conductores está dando sus primeros pasos con un proyecto piloto que ofrece servicios de transporte a los trabajadores de Cooperative Home Care Associates en el Bronx. Este modelo de colaboración entre cooperativas es un ejemplo de cómo se puede trabajar en conjunto para lograr un impacto positivo en la comunidad.
Los fundadores de TDC tienen grandes aspiraciones, incluyendo reclutar miles de conductores en la ciudad y lanzar su propia aplicación de transporte en el primer trimestre de 2021. Su objetivo es alcanzar el 10% del mercado de viajes de Nueva York, que se estima en 5,000 millones de dólares, y expandirse a otras ciudades en el futuro.
Conclusiones preliminares sobre el modelo cooperativo
La historia de la Cooperativa Los Conductores es un testimonio del poder de la colaboración y la innovación en el mundo laboral. A medida que los conductores de Nueva York se organizan para tomar el control de sus circunstancias, TDC se presenta como un modelo viable que desafía las nociones tradicionales de trabajo en la economía colaborativa.
La urgencia de un cambio en este sector es innegable, y la cooperativa representa una esperanza para muchos conductores que buscan un futuro más justo y sostenible. Si las proyecciones se cumplen, TDC no solo podría transformar la industria del transporte en Nueva York, sino también inspirar a otras ciudades a seguir su ejemplo.



